ISP participa en Cumbre de articulación contra la injerencia de EE.UU en América Latina y el Caribe
Feb 5, 2026
La ISP participó de la Cumbre "Nuestra América" convocada por la Internacional Progresista que reunió a representantes de más de 20 países con el objetivo de construir una posición regional frente a la ofensiva política, económica y geopolítica impulsada por Donald Trump
El encuentro convocado por la Internacional Progresista, que tiene como misión fundadora “unir, organizar y movilizar las fuerzas progresistas del mundo”, reunió a referentes políticos, sociales y del movimiento sindical de más de 20 países de la región interamericana en Bogotá los días 24 y 25 de enero, con el objetivo de construir una posición colectiva frente a la ofensiva política, económica y geopolítica impulsada por Donald Trump y los sectores económicos que promueven una nueva ola de dominación imperialista sobre América Latina y el Caribe.
La Internacional de Servicios Públicos (ISP) participó activamente en la cumbre y estuvo representada por Susana Barría, secretaria subregional para los países andinos, quien destacó la importancia de fortalecer una estrategia regional que articule a los gobiernos progresistas con los movimientos sociales y sindicales, colocando en el centro la defensa de la democracia, la soberanía y los derechos de los pueblos.
Durante las sesiones de debate y elaboración de la declaración final, la ISP impulsó, junto a otras organizaciones sindicales, una serie de insumos clave, subrayando que la estrategia de “Nuestra América” debe entenderse no solo como una articulación política, sino también como un proyecto popular y social, con protagonismo de los pueblos organizados.
Entre las propuestas promovidas por la ISP se destacó el reconocimiento del papel de los movimientos sociales y los sindicatos como actores fundamentales del poder popular, indispensables para proteger la soberanía y sostener la democracia en la región. Asimismo, se reafirmó que la defensa de los derechos sindicales fundamentales, como la libertad de organización, la negociación colectiva y el derecho a la huelga, es una condición previa para la democracia, la paz y la justicia social.
Otro eje central planteado por la ISP fue la necesidad de garantizar el acceso universal a servicios públicos de calidad como herramientas esenciales para romper los ciclos de desigualdad estructural que erosionan la participación democrática.
Finalmente, la ISP apoyó el llamado a mantener un proceso vivo y permanente de coordinación entre gobiernos, fuerzas políticas, movimientos sociales y pueblos de la región, con el objetivo de avanzar hacia una ciudadanía de las Américas con garantía plena de derechos y defender los derechos de las y los trabajadores, evitando que la precarización y la desigualdad sigan empujando a millones a migrar en busca de dignidad.
“La participación de representantes del movimiento sindical en la Cumbre permitió hacer un hincapié en los sindicatos como primera línea en la lucha contra el fascismo, y de los derechos sindicales, incluidos los de los servidores públicos, como un factor habilitante para poder asumir este papel. La ISP está comprometida en darle seguimiento a este proceso como parte integral de nuestra agenda de defensa de la democracia, la justicia social y la paz", afirmó Barria. Se acordaron varios canales de solidaridad concreta entre las organizaciones participantes del encuentro, así como convocarse en unos pocos meses en Cuba en muestra de la solidaridad regional con la soberanía del pueblo de esta isla.